DECLARACION DEL I ENCUENTRO DE DOCUMENTALISTAS LATINOAMERICANOS DEL SIGLO XXI
INTRODUCCION
A fines del mes de junio de 2008, en Río de Janeiro, bajo los auspicios de la Secretaría del Audiovisual de la República Federativa de Brasil, un grupo de cineastas nos reunimos en el Seminario y Forum del Documental Latinoamericano. El encuentro fue motivado por la necesidad impostergable de refundar el movimiento de documentalistas desplegado en nuestra Región especialmente entre los años 60 y 80. El renovado movimiento debía impulsarse en consecuencia con las ideas y concepciones sobre la valorización del documental latinoamericano, sostenidas y refrendadas en Viña del Mar (1967 y 1969), Mérida (Venezuela- 1968) los Festivales del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, y la tradición productiva del ICAIC (Cuba)
En esa perspectiva el Seminario rescataba la historia de inmensa consecuencia y de pertenencia absoluta del documental latinoamericano con las luchas sociales, políticas y culturales libradas por nuestros pueblos y sus movimientos de liberación nacional, por superar las atroces e indignas condiciones de miseria, ignorancia y atraso en que se veían sumidas las grandes mayorías de nuestros hermanos de Latino América, por efecto del saqueo criminal y del genocidio perpetrados por el Imperialismo Yanqui y sus secuaces de las oligarquías criollas. Vistos desde hoy se constata que los documentales de entonces configuran con honestidad, entrañable pertenencia y valentía, uno de los acervos más exhaustivos y vivos de aquella jornadas, testimonios incontrovertibles de tan terribles realidades y de las luchas emprendidas. Luchas en las que, al lado de los combatientes, y frecuentemente en la primera línea de riesgo, no pocos de nuestros documentalistas fueron objeto de la represión más ensañada, padeciendo tortura, vejámenes y persecuciones, y en algunos casos incluso la muerte, como aconteció con nuestros hermanos Raymundo Gleyzer y Jorge Cedrón.
La Carta de Río, documento conclusivo de los acuerdos y decisiones del Seminario observaba por otra parte que, corriendo la misma suerte de los movimientos políticos con los que se identificaba -derrota temporal de nuestros proyectos de liberación, y la desmovilización de nuestras fuerzas- el documentalismo latinoamericano sufrió la disminución de sus producciones y de sus realizadores, y la casi desaparición de su presencia activa como Movimiento.
Pero a partir de 1998 y hasta la fecha, América Latina presencia el surgimiento de nuevas realidades políticas, caracterizadas por la tendencia a la instalación de gobiernos populares y progresistas de inmensa base de apoyo social que, en escenarios de creciente unidad y coordinación -que rememora los de nuestras de Independencia del siglo XIX- y de acuerdo a sus propias circunstancias y particularidades, enfrentan la solución de nuestros graves y frecuentemente atroces rémoras sociales, económicas, y políticas, planteando un nuevo proyecto hacia el futuro,
Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Brasil, Argentina, Nicaragua, Paraguay… cada uno con sus matices, y en los meses venideros las posibilidades ciertas de otras incorporaciones, permiten comprender que América Latina vive una coyuntura excepcional de su historia. Coyuntura en que, asimiladas las lecciones de las luchas por nuestra emancipación, y las del pasado más reciente, y tras la aparente cancelación definitiva de toda perspectiva de cambio, -sin pecar de optimismos a ultranza- se ofrecen escenarios tangibles de esperanza y de renacimiento de nuestros sueños libertarios y justicieros, -"…yo despierto cada cien años/ cuando despiertan los pueblos"- , que permiten vislumbrar que avanzamos por la senda que finalmente nos conducirá a alcanzar nuestra Segunda y Definitiva Independencia, concretizando la apertura de las "nuevas alamedas" que profetizaba el compañero Presidente Salvador Allende, por las que nos constituiríamos naciones justas, libres y soberanas y, como predicaba El Apóstol, a la dignidad de nuestra Patria Latinoamericana, que es el logro por antonomasia que define a los pueblos.
Los nuevos tiempos y sus exigencias obligan la reactivación del Movimiento Documental Latinoamericano, por lo que se hace necesario refundarlo en modo que nuevamente ocupe el rol de elevado valor cultural y político, solidario y testimonial a que está llamado. Movimiento que para permanecer requiere la constitución de instancias de organización, reflexión y actuación que les otorguen unidad y coherencia. Refundación que implica la incorporación decisiva de los numerosos nuevos jóvenes cineastas que dispersos por nuestros países, siguen documentando con acuciosidad y entereza nuestras tremendas realidades y quienes deben constituirse en los receptores de la obra, ya en buena parte cumplida de sus antecesores, para que la perfeccionen prosiguiendo la saga de consecuencia del Documental Latinoamericano. Movimiento que a tono con su pertenencia a la tradición popular y combativa de nuestros pueblos, sea capaz al mismo tiempo de actualizarse creativa y críticamente con las nuevas realidades políticas ("la ética es la estética") y con sus componentes específicos de lenguajes, temas y su tratamiento, y las cuestiones estéticas, hasta las condiciones de producción, el rescate y la protección de los acervos fílmicos nacionales, la distribución y la exhibición. Y en este nuevo escenario, atender la emergencia de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación que suponen una auténtica revolución para nuestro género y el audiovisual en general.
Clave, a la vez táctica y estratégica, del Seminario, fue la comprensión de que tales refundación y reactivación exigen la ininterrumpida continuidad de las reuniones y los intercambios entre los documentalistas latinoamericanos, de las anteriores y de las actuales generaciones, para lo que es preciso el apoyo decisivo de nuestros nuevos gobiernos progresistas y revolucionarios. Avalados por el interés y el estímulo procedentes del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, de la República Bolivariana de Venezuela, a través del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía, el Seminario convocó al Ier Encuentro de Documentalistas Latinoamericanos y del Caribe del Siglo XXI (EDL-SXXI) de Caracas, entre el 4 y el 7 de noviembre de 2008, al cual estamos dando conclusión, tras deliberar, debatir y elaborar acuerdos que impulsan nuestro avance.
Por una producción cultural y audiovisual históricamente situadas.
Por una cinematografía nacional y regionalmente situada.
Por un audiovisual latinoamericano creativo, identitario y universalmente situado.
Nosotros, cineastas reunidos en el I Encuentro de Documentalistas Latinoamericanos del Siglo XXI, reunidos en Caracas, entre los días 4 y 7 de noviembre de 2008
Manifestamos que:
Es una obligación indelegable del Estado garantizar el acceso igualitario de todos los ciudadanos a la cultura, las industrias culturales, los medios de comunicación social y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs), en su carácter de recursos habilitantes para la sociedad del conocimiento, el cual ha sido consagrado como uno de los derechos humanos fundamentales.
Que existe un compromiso particular de América Latina con la Convención Internacional para la Preservación y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales suscrita en la UNESCO en 2005 –por todos los países del mundo excepto dos: Estados Unidos e Israel. En efecto, nuestros países vienen luchando desde hace cinco siglos por el más elemental de los derechos: el derecho a la visibilidad y la presencia de sus diversas culturas y los sujetos que la representan, dentro de sus naciones y en el contexto internacional.
Esta Convención provee por vez primera, a nuestras naciones y otras que vienen luchando por los mismos objetivos, un marco jurídico internacional específico para la defensa del derecho a la Diversidad Cultural, como contracara necesaria del derecho a la propia identidad, que obliga a la adopción de medidas para hacerlos efectivos, dentro de sus territorios y en el marco de la mundialización de los sistemas de comunicación y cultura, en particular cuando existen prácticas monopólicas, oligopólicas, de cartelización y/o de dumping de parte de empresas de las industrias culturales y medios de comunicación, ya sean del propio país, extranjeras y/o multinacionales.
Para ello el Estado cuenta con los dos instrumentos principales de las políticas públicas, complementarios entre sí:
HACIA LA CONSTITUCIÓN DEL ESPACIO AUDIOVISUAL LATINOAMERICANO
Recomendamos:
Proponemos:
I. EL FOMENTO Y ESTIMULO DE:
1. LA PRODUCCIÓN, a través de:
2. LA DISTRIBUCIÓN, a través de:
3. LA FORMACIÓN, a través de:
4. LA Investigación y sistemas de INFORMACIÓN, a través de:
II. LA REGULACIÓN
Estudiar medidas que permitan corregir los desequilibrios y/o distorsiones que se producen en nuestros mercados por una evidente hegemonía audiovisual. Dichas medidas pueden estar referidas a:
Reunidos en Asamblea acordamos por unanimidad, agregar al documento las siguientes declaraciones:
a) Exhortar y convocar a los documentalistas caribeños a integrarse activamente al movimiento y encuentro de documentalistas de América Latina y establecer que en las sucesivas ediciones se llamará Encuentro de Documentalistas Latinoamericanos y del Caribe.
b) Exigir el fin del bloqueo del gobierno de Estados Unidos contra el pueblo de Cuba, por constituir una expresión brutal de exclusión y de agresión contra un país hermano y su vida económica y social, y, en particular contra su cultura, incluyendo el cine. De igual modo, los participantes dejan constancia del agradecimiento de los cineastas latinoamericanos y caribeños a Cuba por su permanente contribución a la formación, desarrollo y promoción del documental y sus hacedores.
c) Condenar las acciones bélicas y de carácter genocida por parte del ejército de Colombia en la frontera con el Ecuador, acciones perpetuadas con la complicidad del gobierno de los Estados Unidos. Así mismo, condenar el atropello permanente a las poblaciones indígenas y la connivencia con el asesinato paramilitar que mantiene aterrorizados a los pueblos de la hermana Colombia.
Los participantes en este Primer Encuentro de Documentalistas del siglo XXI acogen plenamente la consideración según la cual la continuidad de estas reuniones de discusión, intercambio y conclusiones tiene valor estratégico para el éxito de nuestro Movimiento. En tal sentido acordamos:
c) Concertar con la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano la apertura de una ventana dedicada al Movimiento del Cine Documental en el Portal del cine y el audiovisual latinoamericano y caribeño.
Los abajo firmantes suscriben este documento, en Caracas, República Bolivariana de Venezuela, el 7 de noviembre de 2008.
Fernando Birri (Argentina) - Edmundo Aray (Venezuela) - Humberto Ríos (Argentina)
Orlando Senna (Brasil) - Alquimia Peña (Cuba) - Susana Velleggia (Argentina)
Tarik Souki Farías (Venezuela) - Octavio Getino (Argentina) - Jorge Solé (Venezuela)
Omar González (Cuba) - Estela Bravo (Cuba) - Jorge Luis Serrano (Ecuador)
Nora de Izcue (Perú) - Silvio Da-Rin (Brasil) - Carolina Silvestre (Argentina)
Dolores Miconi (Argentina) - Eva Piwowarsky (Argentina) - Arnold Antonin (Haití)
Ana María García (Puerto Rico) - Armando de Urioste (Bolivia) - Carmen Papio (Argentina)
Carlos Aguilar Navarro (Panamá) - Rafael Rosal (Guatemala) - Iván Sanjinés (Bolivia)
Leopoldo Pinzón (Colombia-Venezuela) - Carmen Castillo (Chile) - Silvio Tendler (Brasil)
Andrés Agusti (Venezuela) - Sergio Trabucco (Chile) - Rigoberto López (Cuba)
Donald Myerston (Venezuela) - Elisa Alvarez (Cuba) - Oscar Menéndez (México)
David Rodríguez (Venezuela) - Luis Vera (Chile) - Marcio Raúl Vargas (Nicaragua)
Aldrina Valenzuela (Venezuela) - Cristian Calónico Lucio (México) - Pedro Chaskel (Chile)
Mercedes Ramírez (Costa Rica) - Liliane Blaser (Venezuela) - Solange Lima (Brasil)
Yanara Guayasamin (Ecuador) - Hugo Gamarra (Paraguay) - Wolney Oliveira (Brasil)
Yanilú Ojeda (Venezuela) - Sergio Muñiz (Brasil) - Charles A. Martínez G. (Venezuela)
Mauricio Berú (Argentina) - José Pedro Charlo (Uruguay) - Hugo Gerdel (Venezuela) Martha Checo (República Dominicana) - María Guadalupe Ochoa Avila (México)
Alejandro Legaspi (Perú) - José Peguero (México) - Patricia E. Ortega (Venezuela)
David Hernández Palmar (Wayuu, Venezuela) - John Petrizzelli (Venezuela) -
Lucia Lamanna (Venezuela) - Beatriz Lara (Venezuela) - Saudhi Batalla (México)
Alejandro Chaparro Martínez (Colombia) - Juan Manuel Fernández (Costa Rica)
Ernesto Bravo (Argentina) - Edmundo Martín del Campo (México) - Miguel Torres (Cuba)
Marina Levy Guevara (Venezuela) - Billy Navarrete (Ecuador) - José Castillo (Venezuela)
Diego Ortuño (Ecuador) - Belimar Román Rojas (Venezuela) - Dennis Pabón (Venezuela)
Juan de Dios Ruiz (Venezuela) - Beatriz Bermúdez (Venezuela) - Juan Plaza (Venezuela)
José Yépez (Ecuador) - Víctor Luckert (Venezuela) - Miguel Angel Tisera (Venezuela)
Alejandro Saderman (Argentina) - Maurice Capovilla (Brasil) - Mariana Arruti (Argentina)
Norma Fernández (Argentina) - Felix Manuel Lora (República Dominicana)
Joan Espina (Venezuela) - Yoli Chacón (Venezuela) - Humberto Castillo (Venezuela)
Javier Beltrán Ramos (Venezuela) - Edmundo Aray Azparren (Venezuela)
Erasmo Ramírez (Venezuela) - Camilo Moreira Biurra (Argentina) - Susana Arwas
Emiliano Menéndez Pedrero (México) - José Luis Dávila - Carol Cazares Defaz
Ernesto José Moya (Venezuela)
APARTADO “A” PROPUESTAS PARA LA CIUDADANIA AUDIOVISUAL DE NIÑOS, NIÑAS, ADOLESCENTES Y JÓVENES.
Generar y poner en marcha políticas y estrategias educativas, culturales y comunicacionales dirigidas a la formación audiovisual de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Ellos no sólo constituyen el sector más numeroso de nuestros públicos, sino también los futuros ciudadanos que tendrán que dar continuidad al proyecto de construcción de la Patria Grande y respuestas a los múltiples desafíos que nos plantea la sociedad del conocimiento.
De manera contradictoria con estos propósitos, el 90 % de la oferta audiovisual que ellos consumen proviene de un solo país: los Estados Unidos. Al formar su capacidad de apreciación audiovisual conforme a un modelo único, esta situación atenta contra sus derechos a la identidad y la diversidad cultural, a las libertades de expresión y de elección y a su calidad de ciudadanos, en lugar de meros consumidores.
Principales políticas y estrategias:
APARTADO “B”
PROPUESTAS DE ACCION PARTICULARES DE LOS PARTICIPANTES EN EL
“1er. ENCUENTRO DE DOCUMENTALISTAS LATINOAMERICANOS DEL SIGLO XXI”
En primer lugar, los participantes en este 1er. Encuentro felicitamos al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela por el lanzamiento exitoso del satélite de comunicaciones Simón Bolívar.
Asimismo instamos a los gobiernos de la región a adoptar las medidas y decisiones políticas necesarias para la recepción de la señal de TELESUR en todos nuestros países, en tanto entendemos que puede constituir una herramienta imprescindible para la integración cultural latinoamericana.
1. PRODUCCIÓN:
3. FORMACIÓN E INVESTIGACIÓN
4. PRESERVACIÓN DE NUESTRA MEMORIA AUDIOVISUAL:
5. POLÍTICAS PÚBLICAS DE FOMENTO Y DE REGULACION:
6. FONDOS REGIONALES DE FOMENTO
7. PRÓXIMOS ENCUENTROS
Por último, hacer circular esta declaración en todos los ámbitos y foros posibles con el fin de que sea discutida y genere a partir de ella nuevas propuestas y posibilidades de construcción de un espacio común.
OFRECIMIENTOS:
- Argentina ofrece la red de Salas Espacios INCAA para la difusión de los documentales
latinoamericanos.
- Venezuela hace lo propio ofreciendo su red de salas
- Por su parte, el ICAIC ofrece su circuito de salas y televisión
- Orlando Senna, Presidente de TAL, ofrece esta red al mismo efecto. Asímismo, ofrece en el portal un espacio para que los documentalistas anuncien sus documentales: www.tal.tv
- La Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano ofrece su sitio web para difusión del cine documental latinoamericano: www.cinelatinoamericano.org.
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